Cuando echas un vistazo al escaparate de las tiendas, llama la atención que cada poco tiempo casi todas las cámaras evolucionan en un sentido: el de los megapíxeles. Las marcas nos han inculcado que más megapíxeles es sinónimo de mayor calidad y que una cámara de 14 será mejor que una de 12 megapíxeles. Nada más lejos de la realidad. La función “de los megapíxeles” es única y exclusivamente determinar el tamaño máximo que se puede obtener en pantalla o papel con una determinada calidad.

 

Para saber qué tamaño nos va a permitir imprimir una determinada cámara, se puede usar una simple fórmula matemática. Para usarla solo tienes que recopilar estos datos: el tamaño del sensor en pixeles de alto y ancho, y la resolución a la que trabaja la impresora o laboratorio donde vayáis a hacer la copia. Generalmente la mayoría de laboratorios trabajan a 254dpi y el máximo teórico de una copia de calidad fotográfica es de 300dpi. La fórmula para hacer el cálculo es como sigue:   (nº de pixeles / dpi) x 2,54. El número de pixeles (de alto o ancho) se divide por la resolución de impresión y su resultado se multiplica por 2,54 (para convertir el resultado de pulgadas a centímetros) y el resultado nos dará el tamaño a que podremos imprimir con esa cantidad determinada de pixeles (de alto o de ancho). Solo hay que hacer el cálculo para las dos dimensiones y obtendremos el tamaño a partir del cual, iremos perdiendo calidad progresivamente al hacer una copia.

 

Tomemos como ejemplo la Canon EOS 60D con 18MP con un sensor de 22,30 x 14,90 mm de tamaño, lo que significa que es un sensor con 5184 pixeles de largo y 3456 pixeles de alto, ya que si multiplicáis la cantidad de pixeles de largo por la cantidad de pixeles de largo, obtendréis el número de megapíxeles del sensor, que en este caso son 18.

 

EJEMPLO:

Largo: (5184pixeles / 300dpi) x 2, 54 = 43,8912 cm

Ancho: (3456pixeles / 300dpi) x 2,54 =  29,2608 cm

Resultado = para un sensor de 18MP, con los pixeles distribuidos 5184 de largo y 3456 de ancho, el tamaño máximo de copia a 300 dpi será de 43,8912 x 29,2608 cm.

Nota: Hay que tener en cuenta que no todas las cámaras con el mismo número de MP obtendrán el mismo resultado, si no están distribuidos de la misma forma, ya que no todos los sensores guardan la misma relación de aspecto. Unos pueden ser más alargados y otros más cuadrados.

 

Entonces, que hará que un sensor (sin contar el procesador de la cámara) sea mejor o peor que otro sensor de 18 megapíxeles? La respuesta es su tamaño. Todos esos megapíxeles se han de colocar dentro de un tamaño determinado que es el del sensor, lo que hará que para “meter” más pixeles, estos tengan que ser más pequeños. Evidentemente, cuanto más pequeños sea el pixel más difícilmente captara la luz de la escena (por las leyes de la física) lo que hará que la señal deba procesarse más para obtener la misma exposición que un pixel de tamaño mayor, que captara con mayor facilidad la señal de luz.

 

Es por esta razón (principalmente) que una réflex es mejor que una cámara compacta por ejemplo,  aunque la compacta tenga más megapíxeles que la réflex.  Algunas marcas ya empiezan a tener en cuenta este detalle, por lo que ofrecen cámaras (S95, G11 y G12 de canon y la D700 y D3s de nikon) en las que se ha optado por mantener o reducir el número de pixeles de sus predecesoras para mejorar el nivel de ruido, y la calidad de imagen, respecto a otras cámaras que siguen apostando por mas megapíxeles en el mismo tamaño, teniendo que trabajar mucho para hacer llegar correctamente la señal de luz al sensor mediante microlentes que la amplifiquen y mediante software que minimice los puntos negativos.

 

La conclusión es clara, a la hora de comprar una cámara, un factor muy importante a tener en cuenta en una cámara es el tamaño del sensor antes que el de Megapíxeles, obteniendo una sencilla regla. A igual cantidad de Megapíxeles, dará mejor calidad el sensor mayor.

 

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What the duck y los criticos

Posted: 20/11/2010 by Agusti Pardo in Humor




via: focuzstudio

Seguro que muchos de vosotros habréis oído o leído alguna vez que una foto tenía mucho ruido o que esa cámara tiene muy poco ruido a sensibilidades altas. Algunos no sabréis que significa y quizá os suene a chino. En este artículo os intentaré dar una explicación lo más clara posible sobre su significado, origen y soluciones.

 

Para poder obtener distintas sensibilidades ISO en un mismo sensor, es necesario amplificar la señal luminosa obtenida mediante unos cálculos realizados por el procesador de la cámara, ofreciendo resultados similares a los de las ISO de los carretes. Este proceso genera lo que se entiende en la fotografía digital como ruido, que es algo parecido al grano de los negativos, pero a diferencia de este, no es considerado estético.

 

El ruido se divide en dos clases de luminancia y cromático. El de luminancia es aquel que provoca irregularidades de claridad (diferente exposición que el de sus “vecinos”), provocado por un exceso de información sobre la que puede captar un pixel, obteniendo como resultado un pixel blanco. El cromático es aquel que afecta de manera diferente a los canales de la imagen y hace aparecer colores falsos, y se origina cuando el pixel no es capaz de determinar qué color es el correcto al ampliar la señal obtenida, generando un pixel de color diferente al que debería ser. La aparición del ruido dada por  la cantidad de luz de la que disponemos al disparar, sufriendo más ruido en fotos con poca luz o en las partes oscuras de una imagen a sensibilidades altas.

Tipos de ruido

Existen diferentes soluciones para este problema (que al menos de momento es imposible de eliminar totalmente, pero si reducir aceptablemente) tanto dentro de la cámara como en software. El funcionamiento es el mismo para la cámara que para las soluciones de software para trabajar con el ordenador, pero el resultado (si se sabe usar correctamente) es muy superior el aplicado a posteriori que el ofrecido de serie por la propia cámara. A grandes rasgos suele funcionar aplicando desenfoques selectivos en ciertos pixeles, y hay opciones de reducción de ruido incluidas en programas de retoque (Photoshop, Capture One…etc.) , plugins para programas de retoque como Photoshop (Noiseware Professional, Neat Image, Kodak GEM Professional, Noise Ninja…etc) y programas externos. Para los interesados en usar uno, mi antiguo profesor de tecnología del IEFC (y gran gurú de la fotografía digital  😉 ) Hugo Rodríguez, hizo un análisis concienzudo de diversas de estas herramientas y en este link podéis ver el articulo completo titulado «La reducción de ruido perfecta» y en este las conclusiones finales donde considera ganadores de la comparativa el GEM Professional, empatado con el Neat image.

 

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La ISO (o ASA para los que venimos de la fotografía de película) es esa gran desconocida por el usuario de las cámaras digitales. Se clasifica en una escala numérica cuyos valores más usuales suelen ser  100, 200, 400, 800, 1600, 3200, 6400…etc., habiendo también pasos intermedios o en tercios de paso, siguiendo siempre la misma norma de doble y mitad (100 ISO capta la mitad de luz que 200 ISO y 1600 ISO capta el doble de luz que 800 ISO). Antes era relativamente más sencillo, porque el que hacia fotografías solía tener ya un cierto conocimiento, y porque al tener que comprar un carrete cada vez que querías hacer fotos, el vendedor te podía asesorar y vender la sensibilidad adecuada para las fotos que ibas a hacer.

 

Hoy en día pero, aunque a priori pueda parecer que es más sencillo, ahora que el usuario dispone de la posibilidad de elegir en cada foto que sensibilidad usar, pero en la mayoría de ocasiones, no es así. Algunos por pereza y otros por desconocimiento.

 

Los que desconocen este parámetro de las cámaras, suelen ver que sus fotos en interiores suelen quedar movidas o subexpuestas, o esas fotos en un día de sol que le quedan sobreexpuestas. Aunque algunos suelen culpar a la cámara/marca de no ser buenas, lo cierto es que la ISO suele tener gran parte de la culpa de este fenómeno (entre otros varios).

 

Para empezar debemos usar un modo de la cámara en que nos permita variar la sensibilidad a voluntad, y después analizar las fotos que vamos a hacer. Las cámaras actuales suelen tener una sensibilidad entre 100 y 1600 ISO en gamas bajas, hasta 12800 en las gamas medias y hasta 102400 en las gamas profesionales. Sabiendo esto, según la gama a la que pertenezca nuestra cámara nos permitirá más margen o menos, y la ajustaremos según nuestras necesidades.

 

Lo primero es analizar la luz de la que disponemos. En función de la luz que dispongamos, y del tipo de foto a realizar (acción, deportes, paisaje, retrato…etc.) elegiremos una sensibilidad mayor o menor, para permitirnos usar los ajustes necesarios. Es posible por ejemplo que para fotografiar un objeto estático podamos disparar a una sensibilidad baja y a una velocidad baja (si se dispone de trípode) pero esto no es en absoluto valido para fotografías en que el sujeto se desplaza a gran velocidad como un deportista, ya que aunque la foto no salga movida o trepidada, su imagen sí que saldrá borrosa al captar el paso del deportista por el campo de visión del sensor durante más tiempo del necesario. En  el exterior en un día soleado, aunque necesitemos disparar a una velocidad ultrarrápida, una sensibilidad baja (100-400) será suficiente para obtener fotos nítidas y con bajo ruido. En un interior bien iluminado (por luz natural o artificial) será necesario usar sensibilidades medias (400-800) para obtener una exposición correcta. Para fotos de deporte, como un partido de futbol en un campo bien iluminado, es recomendable usar sensibilidades altas-moderadas (800-3200) junto a una velocidad alta, nunca inferior a 500V para poder congelar al sujeto (aplicable al usar teleobjetivos tipo 70-200 o 75-300, para focales más cortas al ser el movimiento relativo menor, será posible usar velocidades menores). En un interior poco iluminado o en un exterior de noche, será necesario usar la máxima sensibilidad posible (o usar flash). Ten en cuenta que también puede interesarte en alguna situación disparar con una velocidad más lenta (bajando sensibilidad) para dar efecto de movimiento, o cerrar el diafragma (subiendo la sensibilidad) en ocasiones donde el otro valor (diafragma o velocidad) no puedes cambiarlo y el variar la sensibilidad es la única solución posible para mantener la equivalencia de exposición.

 

La escala ISO viene de la época en que se usaban carretes para fotografiar, y ante la imposibilidad de cambiar el sensor para cada foto, se optó por una solución más sencilla, la de buscar la manera de ofrecer diversas sensibilidades en un mismo captor. Como lo hicieron? Explicándolo básicamente, el sensor capta una cantidad X de luz, y el procesador de la cámara, según la sensibilidad a la que la hayamos ajustado, multiplicara esa cantidad de luz hasta obtener unos resultados de exposición similares a la ISO equivalente de película.

 

Esto puede parecer una gran ventaja (y para muchos aspectos lo es),  ya que nos permite hacer fotos virtualmente en cualquier sitio, pero también tiene sus desventajas, como todo en este mundo.  Uno de los principales y que más afecta a la calidad de la imagen es el ruido. Todos habréis oído hablar de que una foto tiene “mucho o poco ruido”, pero quizás no sabéis de qué os hablaban. El ruido es algo parecido al grano que había en los carretes (los haluros de plata más o menos grandes que había en ella para ofrecer una u otra sensibilidad) pero a diferencia de este, el ruido no se considera estéticamente correcto, y la gran mayoría de veces se busca eliminarlo.

 

Para terminar, a modo de resumen os daré unos parámetros para elegir correctamente la sensibilidad para una foto:

 

Si puedes usar una sensibilidad menor, úsala.

A mayor sensibilidad mayor ruido

Aunque el ruido no sea estético, es mejor hacer una foto con ruido a no hacer ninguna.

NUNCA dejes a la cámara que elija la sensibilidad por ti

Experimenta con las distintas sensibilidades que poseas, para conocer sus límites y posibilidades.

 

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What the duck y la cruda realidad

Posted: 17/11/2010 by Agusti Pardo in Humor

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via: focuzstudio